13 de octubre de 2021

Cómo invertir en criptomonedas

Hoy te explicamos cómo invertir en criptomonedas. Lo primero es saber que las criptomonedas son monedas virtuales, es decir, no se pueden guardar en la cartera, ni te las encontrarás desperdigadas en el bolso ni tampoco corres el riesgo de meter un billete a la lavadora y sacarlo hecho desastre.

En un momento en el que escuchamos informaciones sobre su rentabilidad al tiempo que otros productos financieros convencionales disminuyen en ventajas, puede que tengas la tentación de invertir tus ahorrillos en criptomonedas. Si es así, aquí te contamos cómo. Ten en cuenta que no todas las divisas virtuales son iguales ni ofrecen la misma seguridad.

Puedes encontrarte con los bitcoin, ethereum, tether, dogecoin, uniswap, binance coin… Cuanta más liquidez tenga una criptomoneda, más segura es, dicen los expertos. Aunque también tienes que tener claro que son volátiles por encima de todo, es decir, su valor no es estable: suben y bajan de cotización en un abrir y cerrar de ojos, se inflan como una burbuja, y como tal… a veces se pinchan. A veces, basta con que un gurú se pronuncie a favor o en contra de una criptomoneda para que su valor se dispare o se hunda en segundos…

Si ya estás decidido, lo primero que tienes que hacer es escoger un monedero, es decir, un canal a través del cual gestionar tu inversión. No se hace en lugares físicos, puesto que en las criptomonedas todo es virtual. Debes asegurarte de que son plataformas seguras y ya contrastadas, como por ejemplo eToroPlus500Bitpanda Kraken.

Fíjate en las condiciones de cada monedero, porque no son iguales. Algunas pueden obligarte a un mínimo y/o un máximo de inversión. Y otro detalle: todos cobran alguna comisión.

¿Cómo se deposita el dinero que vas a invertir? Tienes que hacer una transferencia desde tu cuenta bancaria o pagar a través de tarjeta. Según sea la criptomoneda, en un minuto (como es el caso del dogecoin) o en 10 minutos (bitcoin) ya serás inversor de la criptomoneda que hayas elegido.

Además del mínimo y el máximo que te pueda exigir el monedero elegido (si lo hace), el sentido común dicta que el sentido de la proporcionalidad marcará cuál es la cantidad que debes invertir. Y eso depende de tu patrimonio, de tus ingresos, tus gastos y tu capacidad de ahorro ante un traspiés financiero.